MAESTRO JESÚS

Jesús Maestro: En vidas anteriores fue Joshuá, el hijo de Nun, ayudante y sucesor de Moisés, que anteriormente se llamó «Oseas». También fue el Sumo Sacerdote Jeshuá, hijo de Josadac, y como tal, recibió la Tercera Iniciación. Ascendió en Éfeso como Apolonio de Tyana. Anteriormente fue Chohán del Sexto Rayo y Avatar de la pasada Era de Piscis. Desde el 5 de Julio de 1970, ocupa el cargo de Ángel Micah de la Unidad. En su encarnación como Jesús nació en Belén y permitió que el Cristo Maitreya, trabajara, a través de Él, logrando manifestar visiblemente, la actividad de un Cristo encarnado. Ejemplificó con su vida, los patrones de las cinco el primeras Iniciaciones hasta la Ascensión. Su Llave Tonal se encuentra en el «Pie Jesu» del Réquiem, de Andrew Lloyd Weber. Tiene Su Retiro Etérico, sobre Tierra santa, en Israel, y énclaves de su radiación, en el Cristo de los Andes, y como el Ángel Micah, sobre la Cúpula del Capitolio de los Estados Unidos de América. Es de una apariencia marcial; un maestro que exige mucha disciplina , con una fuerte voluntad. Actualmente posee un cuerpo sirio, alto y delgado, de rostro fino y alargado, con la piel bronceada por el sol, de ojos negros, barba obscura, y habita ocultamente, entre los drusos en las montañas del Líbano. Le gusta trabajar más en forma grupal que individual.

DICCIONARIO ENCICLOPÉDICO METAFÍSICO. RUBÉN CEDEÑO

ELOGIO DE LA POBREZA

    Espiritualmente es inmensamente importante amar, desenvolver y vivenciar la Pobreza como Virtud, ser  «Pobres de Espíritu» y amar a los pobres carenciales, ya que es la salvaguarda y fundamento de  de todas las virtudes que podamos tener. Las otras virtudes- como la Fe, la Sabiduría, la Caridad, el Amor, la Esperanza, la verdad, el Misticismo y la Misericordia-están aseguradas en la «Pobreza» de no creernos nunca con mucha o más fe que otros, que sabemos más que los demás; no vanagloriemos de ser caritativos o muy amorosos, rebosantes de esperanza, paladines de la verdad, el clímax del misticismo o muy misericordiosos; no pensar que nunca nos tambalearemos en la adversidad, no seremos  removidos de nuestra espiritualidad por ningún movimiento físico, por contratiempo alguno, o por emociones o cambios de mentalidad que sobrevengan en nuestras vidas.

FRANCISCO: Rubén Cedeño. Edición conjunta: Editorial, Manifestación del Grupo Metafísico de Caracas Venezuela. Y Editorial: Señora Porteña de Buenos Aires, ARGENTINA